Melocotones helados, corazón caliente.

Igande on! ¡Feliz domingo!

Astelehen on! ¡Feliz lunes!

Una semana más quiero hacer un pequeño (gran) hueco a la lectura en mi blog, es algo a lo que doy mucha importancia, pues en esta vida hay que estar en un continuo aprendizaje y renovación.

Hoy el elegido es un libro de Espido Freire, Melocotones helados. Es una obra de hace unos años y seguramente seáis much@s las que ya lo habéis leído, pero lo hayáis leído o no, os invito a quedaros y a que déis vuestra opinión.

Esta clase de libros son los que a mi me gustan, reflejan realidades, verdades desde diferentes perspectivas; y es que, desde el inicio, tenemos un vaivén de puntos de vista de los diferentes personajes de la historia.

Es un constante querer saber, querer averiguar, querer adentrarse y saber más y más, pero, a la misma vez algo te dice que es mejor no saber más, es mejor quedarse en la ignorancia, en la cómoda ignorancia. Como la cruda realidad.

Por tanto, como habréis podido deducir ya, es un libro que os recomiendo; os aconsejo dejaros perder entre sus hojas, historias, y viváis todos y cada uno de los personajes, siempre desde vuestro yo.

Y no olvidéis, que leer en alto a otra persona, y/o dejar que os lean, es una experiencia muy bonita y que une.

“No somos nada. […] Vivimos setenta, ochenta años, y luego, ¿qué? Luego se acabó, al cementerio, lo mismo ricos que pobres, buenos que malos. Se acaban las casas, se acaban los árboles, sólo las montañas no se acaban. Menuda gracia. […]”

Melocotones helados, 273.

Musu handi bat polit horiek!

Souarin.

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LA SOMBRA DEL VIENTO, FIN.

Gabon laztanak,

un domingo más aquí estoy para hablaros de la lectura en la que me sumergí hace unos días. Y es que… ha llegado a su fin a comienzos de semana.

Si os estáis preguntando si os lo recomiendo, la respuesta es sí; PERO, sólo si no os importa tener un libro extenso entre las manos con el que pasar varios días, dependiendo de vuestra velocidad semanas incluso y habrá quién tarde meses.
¿Y que más da? Lo importante no es el tiempo que tardamos, sino el disfrutar el camino.

La historia, es posible que te enganche hasta el final (o no), la intriga que te crea el querer saber, el formar todas las piezas del puzzle, o confirmar si el puzzle que has reconstruido es el mismo que el autor quiso construir, si es que lo construye, esto dejo que lo descubráis vosotr@s.

El miedo que me provocó en un inicio, se fue desvaneciendo, y lo agradecí, pues depende de lugar y la hora donde lea, puedo tener después serios problemas para conciliar el sueño y moverme con libertad por la estancia. ¿Os pasa?

Lo que si os puedo asegurar es que si os gustan tanto como a mí los libros de reflexión y ensayos, en este podéis encontrar varias citas con las que pasar minutos, horas, divagando por vuestros pensamientos. Aquí una pequeña muestra:

“Este mundo no se morirá de una bomba atómica como dicen los diarios, se morirá de risa, de banalidad, haciendo un chiste de todo, y además un chiste malo.”
La sombra del viento, 129.

“El mal presupone una determinación moral, intención y cierto pensamiento. El imbécil o cafre no se para a pensar ni a razonar. Actúa por instinto, como bestia de establo, convencido de que hace el bien, de que siempre tiene la razón y orgulloso de ir jodiendo […]”
La sombra del viento, 186.

“Y conserva tus sueños […] Nunca sabes cuándo te van a hacer falta.”
La sombra del viento, 333.

“La espera es el óxido del alma”
La sombra del viento, 376.

“Hay decepciones que honran a quien las inspira.”
La sombra del viento, 466.

“[…] las casualidades son las cicatrices del destino. No hay casualidades […] Somos títeres de nuestra inconsciencia.”
La sombra del viento, 521.

“¿Sabe el loco que está loco? ¿O los locos son los demás, que se empeñan en convencerle de su sinrazón para salvaguardar su existencia de quimeras?”

La sombra del viento, Carlos Ruiz Zafón.

Y como todo lo que empieza, tiene su fin, este libro lo ha tenido para mí. Pero todo final trae un nuevo comienzo, cada puerta cerrada abre nuevas puertas o ventanas, y ya tengo entre mis manos otro libro con el que poder, después daros una opinión. ¿Sabéis ya cual es? En Instagram lo desvelé…

Por último, me gustaría que me recomendaséis libros, me gustan los ensayos, libros que hagan reflexionar… y también busco libros sobre la música, la teoría de la música, me gustaría mucho aprender.

Milesker, gracias eta… Musu handi handi handi bat! Gabon pasa!

Souarin.

El príncipe de la Niebla. Carlos Ruiz Zafón.

Kaixo laztanak,

hace mucho que no escribía en el blog, bueno, sabéis a que me refiero, a entradas independientes del canal de Youtube. Como ya os he dicho, estuve de viaje y al volver todo ha sido un ir y venir de cosas, por lo que no he podido reunir la concentración necesaria para teclear a mi antojo.

Hoy, es domingo, y hasta hace cosa de un mes una pequeña fracción de una historia acompañaba el blog; historia, que de momento me guardo. A pesar de no continuar ofreciendoos eso, no dejo de lado mi faceta de cuidar la mente, puesto que es algo que considero totalmente necesario e imprescindible. Asique los domingos siempre los seguiré reservando a algo relacionado con la escritura o la lectura.

En verano es mucho más facil dejarnos sucumbir por esos objetos que tantas casas decoran pero tan pocos ojos recorren por dentro: los libros. Por eso, quiero ofreceros mi pequeña opinión respecto a aquellas lecturas que vaya haciendo para poder daros ideas de que libro podéis devorar, coger prestado de la biblioteca, regalar o simplemente leer en alto a otra persona, costumbre que si no es a un niño perdemos con lo importante que es desarrollar la escucha activa y el discurso hablado, sentido, interpretado. ¿Os animáis? Os aseguro que la persona que escucha tiene la oportunidad de disfrutar de un libro de una manera que nunca antes había hecho, salvo en su niñez, si tuvo esa fortuna, y la persona que lee también se prueba, experimenta y vive, vive como nunca antes ese momento de placer. Y lo mejor, es que esos sentimientos os unirán de una manera especial. Lo ideal es que comencéis por hacer turnos, para que tanto uno, como el otro, sepáis qué es lo que ofrece cada papel.

Lo más importante, no hay normas, no hay prejuicios, ni juicios, sólo diversión, pasión y disfrute. Sobre todo eso.

Comencemos el viaje juntos.

Hoy os quiero hablar de un libro cuya lectura he disfrutado los últimos días, de hecho, de no haber sido por el ajetreo lo hubiera terminado en un mismo día, y es que si algo tiene es que te atrapa desde el capítulo uno. Es El príncipe de la niebla, de Carlos Ruiz Zafón.

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En realidad, a mí me atrapó mucho antes de comenzar a leerlo, mi madre, muchas veces me ha hablado de este libro, pero al no tenerlo en casa, no me había picado demasiado la curiosidad, hasta que el otro día, olvidándome de mi libro en casa, empecé a echar una hojeada a una estantería ajena, en busca de algo atractivo, una portada insinuante, un título cegador…
Y allí estaba, sin título atrayente, sin portada intrigadora, pero con recuerdos, muchos. Asique se vino a mí, y compartí el primer capítulo, letra a letra, pausa a pausa, y su misterio.

Como os vengo diciendo, caí (o caímos) en sus redes desde ese primer capítulo, el compartirlo, incremento aún más las ganas de continuar.

“[…] descubrieron juntos la magia […] y los uniría para siempre.

Carlos Ruiz Zafón

Capítulo a capítulo te va haciendo pensar, divagar e intentar entender todo, los detalles que se escapan, inalcanzables, pero tan cercanos a la vez. Y así, hasta el final.

Es un libro por el que tenía muchas expectativas y que era muy dificil que me sorprendiera, aún así, lo ha hecho. No quizá tanto como esperaba, pero eso es muy complicado, soy una lectora demasiado crítica a la que pocas lecturas sorprenden y la hacen viajar.

A toda la historia que nos envuelve la encuentro un punto muy adolescente que a mí, personalmente me falla (es un libro juvenil, todo hay que aclararlo), siento que necesita más, o según como se mire menos. Pero lo recomiendo, se lo recomiendo a todo el mundo, sobre todo a aquellas personas que las cuesta coger un libro y leer, puesto que su lectura es muy facil y llevadera y sus escasas 200 hojas no se hacen nada pesadas, sino todo lo contrario.

A mi me sabe a poco.

¿Lo habéis leído? ¿Qué os parece?

Y en cuanto a la idea de hablaros de lecturas, ¿qué opináis? El blog es mío, pero también nuestro.

Y no olvidéis que esto queda,

entre tú y yo,

Souarin.