Lord of the flies

Gabon laztanak I Buenas noches

Un domingo más me siento delante de la pantalla; en realidad, no es un domingo más. Pero eso es otro tema, y hoy, no vengo a hablaros de él. Lo que os quiero contar, o mejor dicho, de lo que os quiero hablar es de un libro, otra de mis lecturas: The lord of the flies (El señor de las moscas).

Es un libro al que tenía muchas ganas, siempre he oído maravillas de él, y es considerado todo un clásico… Y, ¿sabéis que? No me gusta nada, me está costando mucho terminarlo, pero no lo dejo porque confió en que me sorprenda de un momento a otro y le encuentre algo que diga, sí, es un libro a recordad. Mientras, me está resultando muy pesado.

Es una historia en la que los niños son protagonistas, y se muestran como son, niños. Quizá en eso este la magia del libro, en que está escrito desde la perspectiva de un niño, no lo sé.

Me queda mucho menos de la mitad, y ya os digo que aún no he conseguido engancharme a él… ¿Lo conseguirá? Yo sigo dándole oportunidades.

¿Alguien por aquí lo ha leído? Si es así, que me cuente su opinión, pues espero haberlo terminado para cuando la lea, impidiendo así que me afecte, tanto para bien, como para mal. Pues no hay cosa que más rabia me de que saber a lo que me enfrento. Aunque… los ojos con los que vemos cada uno son distintos a los de todos los demás.

Si os resulta el título tan sugerente como a mí, espero que os animéis a leerlo, o al menos a darle una oportunidad y comprobar por vostr@s mism@s la esencia del libro.

Musu handi bat!

¿Leemos?

Igande On I Feliz domingo

Esta semana me gustaría que me contaséis que es eso que estáis leyendo, da igual si es un libro, una noticia, una novela, una receta o que sé yo. Pero leemos, no paramos de leer. Mientras estoy redactando esto, voy leyendo letras en la pantalla, letras que acaban formando palabras, que a su vez, forman frases y oraciones.

¿Leemos?

Sí, y mucho.

En cuanto a la novela que estoy leyendo… Es la misma que hace unas semanas, Mendelssohn is on the roof. Es una lectura que sigue sorprendiéndome, me hace recordar mi viaje por Praga y al mismo tiempo, viajar atrás, o en el espacio, y vivir esos tiempos de ocupación que a veces tan lejanos sentimos pero de tan cerca nos acechan. No os puedo dar una recomendación 100% formada, pero si sé, que aunque sea por las primeras cien primeras hojas merece la pena. Da igual el qué vendrá, hablo del ahora. No me importa si el final me gusta, si la trama que me encuentre al retomar la lectura será rica. Me importa el haber ido disfrutando de cada página, cada personaje que hasta ahora me he encontrado…

Espero que terminéis la semana de la mejor manera posible, para empezar la siguiente con toda nuestra energía cargada para is dosificándola y disfrutar de todo aquello que nos venga.

Musu handi bat politak.

Souarin.